COMISIÓN CIENTÍFICA – CICLO CIENTÍFICO 2007
PSICOANALISTAS TRABAJANDO
ENTRECRUZAMIENTOS EN LA PRÁCTICA
Freud trabaja con los materiales propios de la
época -fines del siglo XIX-: la Medicina, la Neurología, la
hipnosis, la sugestión, la Física newtoniana, la Teoría de Darwin,
la sexualidad oculta de la era victoriana, un antisemitismo
creciente e importantes cambios sociales, políticos y económicos
que desembocarán en las trágicas guerras mundiales.
El Psicoanálisis, en sus orígenes, nace anudado a
esa época, donde histeria e historia son coordenadas imposibles de
soslayar. En ese contexto se hace presente la invención freudiana:
que el deseo inconciente como motor es más eficiente que el anhelo
conciente, estableciendo una ruptura con el reinado de la
conciencia.
La clínica freudiana proporciona un dispositivo
eficaz como herramienta para desanudar el síntoma, siendo la
palabra el instrumento fundamental que habilita y otorga nuevos
sentidos ante el sufrimiento.
La Comisión Científica, como caja de resonancia de
las inquietudes actuales de formación permanente, eligió llamar a
este ciclo: “Psicoanalistas trabajando.
Entrecruzamientos en la práctica”.
El nombre fue elegido pensando en el concepto de
trabajo que utiliza Freud cuando necesita explicar el
procesamiento psíquico del duelo, del sueño, del chiste, de la
elaboración y, por supuesto, del trabajo de análisis. Consideramos
en esta elección, con especial atención, al trabajo del analista
en cada encuentro con su práctica.
En cada trabajo hay una transformación, ¿hay
creación o recreación? ¿la interpretación es arte o ciencia? Freud
entrecruzó disciplinas, cuerpos teóricos para iluminar, para
confrontar con el pensamiento de la época y darle un estatus
científico a su conceptualización teórica.
¿Cómo es afectado el psicoanálisis, en los tiempos
que corren, por los materiales de la cultura propios de la época y
de los modos actuales de presentación de las demandas?
Mesa
Abril:
Psicoanalistas trabajando… " El análisis del
analista"
A lo largo de su obra Freud se ocupó de señalar la
responsabilidad del analista ante “sus propios complejos y
resistencias interiores”, como obstáculos a considerar en la
dirección de un tratamiento. Por eso requería, para la práctica,
“la firme convicción en la existencia de lo inconsciente” y la
investigación de sus resistencias a través de la experiencia del
análisis personal. Freud exigía de un analista en formación un
profundo auto-análisis; luego, entendiendo los límites de esta
propuesta, acepta que “no todo el mundo es capaz de interpretar
sus propios sueños sin ayuda ajena”, para más tarde afirmar: “Más
lejos se llega si uno se hace analizar por un psicoanalista
experto”.
¿Qué vigencia le damos para nuestra práctica a esta
firme indicación freudiana?
¿Cuál es el fin de un análisis para quien decide
dedicarse a trabajar como psicoanalista?
Mesa
Mayo:
Psicoanalistas trabajando…" En nuestro malestar en
la cultura"
Freud afirmaba que el largo camino del
psicoanálisis se debía a lo difícil que puede ser cambiar las
circunstancias del sujeto. Si fuera posible, se ahorraría tan
prolongado esfuerzo.
Cuando la realidad irrumpe con situaciones marcadas
por el dolor, silencio, etc. resulta necesario poner a trabajar
los efectos de la violencia social que incluye y atraviesa tanto
al paciente como al analista. ¿Que ofrece el psicoanálisis a
aquellas personas que acuden a él para procesar estos enigmáticos
fragmentos de realidad?
El impresionante avance de la ciencia y tecnología
de nuestro tiempo, produjo grandes cambios, particularmente en los
valores imperantes de la época.
¿Cómo conciliar el valor del trabajo psíquico
propuesto por Freud con los vertiginosos cambios que incita la
cultura actual?
Mesa
Junio:
Psicoanalistas trabajando…" Sobre las palabras, el
que habla y el que escribe"
Según Freud, el crear humano “sirve a la
satisfacción sustitutiva de aquellos deseos reprimidos que desde
los años de la niñez moran, insatisfechos, en el alma de cada
quien”. Entre estas creaciones, “cuyo nexo con un inconciente
inasible se conjeturó siempre”, Freud menciona al mito, a la obra
literaria y a las artes plásticas.
Podemos decir que el psicoanálisis mantiene con las
ciencias del espíritu (historia de las religiones y de la
cultura, mitología, literatura, artes, etc.) imbricaciones y
vínculos imposibles de eludir. La tragedia de Edipo, en el efecto
conmovedor de la figuración poética de Sófocles, permite
vislumbrar “la legalidad del acontecer anímico en su plena
significación afectiva”.
El poeta, expresa Freud, “averigua desde sí lo que
aprendemos en otros, las leyes a que debe obedecer el quehacer de
eso inconciente; pero no le hace falta formular esas leyes, ni
siquiera discernirlas con claridad debido a la actitud tolerante
de su inteligencia, ellas están encarnadas en sus creaciones”.
Mesa
Julio:
Psicoanalistas trabajando… "Con las nuevas
familias"
Freud pensó en los vínculos familiares a partir de
sus teorizaciones del Complejo de Edipo, las identificaciones…la
novela familiar del neurótico.
La teoría y la técnica psicoanalítica incluyen la
familia en su marco y en su práctica.
La familia victoriana, la familia del ghetto, la
familia inmigrante, la familia de hoy.
Freud en El malestar en la cultura dice “Aun
antes, en su historia antropoide, el hombre había tomado el hábito
de formar familias; es probable que los miembros de la familia
fueran sus primeros auxiliares. Cabe conjeturar que la fundación
misma de la familia se enlazó con el hecho de que la necesidad de
satisfacción genital dejó de emerger como huésped que aparecía de
pronto en la casa de alguien, y tras su despedida no daba más
noticias de sí; antes bien, se instaló en el individuo como un
pensionista”.
¿Qué ha variado en la concepción de la familia?
¿Hubo familias “ordenadas” y ahora están “desordenadas”?, ¿Cuál
puede ser nuestro trabajo en un tiempo por demás turbulento?
Mesa
Agosto:
Psicoanalistas trabajando…"Cuerpo y masoquismo"
"Es sabido que con motivo de dolores en órganos
internos recibimos representaciones espaciales y otras de partes
del cuerpo que suelen estar subrogadas en el representar
conciente. También el notable hecho de que aun los dolores
corporales más intensos no se producen (no es lícito decir aquí:
permanecen inconcientes) si un interés de otra índole provoca
distracción psíquica halla su explicación en el hecho de la
concentración de la investidura en la agencia representante
psíquica del lugar doliente del cuerpo (…) El paso del dolor
corporal al dolor anímico corresponde a la mudanza de investidura
narcisista en investidura de objeto." ("Inhibición, síntoma y
angustia, página 160 – Tomo XX – Amorrortu)
Mesa
Septiembre:
Psicoanalistas trabajando…"Supervisiones"
Supervisar implica acompañar la formación
permanente del analista, desarrollar su capacidad analítica a
través de un proceso de investigación, a posterori, de lo que ha
ocurrido durante la sesión.
Lo que se busca en la Supervisión es descubrir la
teoría y el método que el analista edita de un modo original en
ese “aquí y ahora” con su analizando. El supervisor ayuda al
analista a tomar conciencia de las referencias con las que opera.
¿De qué modo fue afectado el modelo originariamente
instituido de supervisión, en función de la transformación
atravesada por el movimiento psicoanalítico en las últimas
décadas?
¿Qué papel juega la comprensión de los aspectos
transferenciales y especialmente contratransferenciales en el
escenario de la supervisión?
Mesa
Octubre:
Psicoanalistas trabajando…"duelos, destinos del
sujeto y del objeto"
"Ahora bien, ¿en qué consiste el trabajo que el
duelo opera? (…) Lo normal es que prevalezca el acatamiento a la
realidad. Pero la orden que esta imparte no puede cumplirse
enseguida. Se ejecuta pieza por pieza con un gasto de tiempo y de
energía de investidura, y entretanto la existencia del objeto
perdido continúa en lo psíquico." ("Duelo y melancolía", página
242 - Tomo XIV – Amorrortu. )
Freud pensó al trabajo analítico como un verdadero
trabajo de duelo, tanto del paciente como del analista ¿Cómo
atraviesa este duelo el analista?
¿Cómo se tramitan estos duelos hoy en que los
tiempos parecen abreviarse y prevalecer la inmediatez?
Mesa
Noviembre:
Psicoanalistas trabajando…
"En la interpretación de los sueños"
(¿Cómo pensar HOY los sueños de los historiales freudianos?)
"En las épocas que nos es lícito llamar
precientíficas, los hombres explicaban los sueños sin sentirse
perplejos. (…) Con el florecimiento de la manera de pensar de las
ciencias naturales, toda esta inspirada mitología se traspuso a la
psicología, y hoy, entre las personas cultas, es sólo una ínfima
minoría la que pone en duda que el sueño es la genuina operación
psíquica del soñante." ("Sobre el sueño", 1901, página 617, Tomo
V – Amorrortu.)
COMISIÓN CIENTÍFICA – CICLO CIENTÍFICO 2006
POSIBLES E IMPOSIBLES DEL PSICOANÁLISIS CONTEMPORANEO
DEL MALESTAR A LA PRODUCCIÓN
Las
prácticas -también la práctica de la producción teórica-
ocurren situadas en un tiempo y un espacio que organizan sus
propias condiciones de posibilidad; y no hay posibles sin su
reverso solidario: los imposibles específicos de un momento y
un lugar. La Europa de finales del siglo XIX presentaba una
situación donde el discurso de la histeria era posible de ser
“desencadenado” de la Salpêtrière para desencadenar el
escándalo de la sexualidad. Así comienza el psicoanálisis.
Que
una invención sea posible no significa que vaya a suceder
inexorablemente. Fue necesario el coraje freudiano de echar a
rodar unas invenciones hasta entonces inconcebibles: sujetos que
no sabían todo de sí, niños perversos, charlas que curaban.
Una vez inventado, el psicoanálisis mismo es una pieza más en
el juego de las condiciones presentes, y es entonces, en este
incierto aquí, que querríamos interrogar nuestros posibles e
imposibles actuales. Para ello pensamos que un itinerario
posible era partir del malestar, de los malestares con que nos
topamos en el consultorio, en el hospital, en las pre-pagas, en
la formación, en la nosografía, en los vínculos, en nuestras
teorías, en las instituciones… Y poner en cuestión los
malestares presentes, poner el malestar a trabajar.
El encuentro será, como yaes habitual, los segundos miércoles de cada mes a las 11 hs.
Mesa 1- PRACTICAS DEL PSICOANALISIS: ¿MODELO
PARA ARMAR?
Frente
a la diversidad de prácticas y al despliegue de producciones
teóricas, quisiéramos acercarnos a los recortes singulares,
incluyendo los ideales y las creencias propias de cada momento y
situación, que configuran los “armados”, es decir el clima
cultural de cada analista. El recurso a Cortázar no es sólo la
estética del nombre sino también una inclinación a
desembarazar los modelos posibles de toda referencia a un deber
ser. Rescate entonces de lo provisorio de un modelo que va
siendo. Para ello solicitaremos a los panelistas no citar
trabajos que no sean de su autoría e incluir alguna viñeta lo
más reciente posible.
Mesa
2- CONDICIONES PARA UN PSICOANÁLISIS POSIBLE
Los
límites de lo analizable, del sufrimiento al cual el
psicoanálisis puede acercarse, constituyen un borde en
permanente transformación. El analista está también implicado
en otro borde, el suyo propio, que lo lanza a interpelarse para
no quedar coagulado en sistemas cerrados de certeza y
predicciones. ¿Qué condiciones hay para que un psicoanalista
pueda desplegar algo del Psicoanálisis en un encuentro con otro
sufriente? ¿Cómo transformar las dificultades en
posibilidades, los obstáculos en motor de producción y labor
psicoanalítica? Son estas condiciones múltiples –las
condiciones de producción de sufrimiento y subjetividad y las
condiciones de producción psicoanalíticas- las que
quisiéramos interrogar conjuntamente para pensar los “posibles”
del psicoanálisis.
Mesa
3- LOS RECURSOS DEL
ANALISTA ANTE EL SUFRIMIENTO PSÍQUICO
Con respecto a los modos de
presentación del sufrimiento humano, Freud sostenía que el
campo de acción del psicoanálisis y de sus posibilidades de éxito
terapéutico residía en el trabajo con la neurosis de
transferencia, pero desarrollos teóricos posteriores, junto a
la extensión de la práctica clínica, fueron incluyendo dentro
del terreno analítico a diferentes manifestaciones del dolor psíquico;
padecer donde no sólo se interrogan los límites y alcances del
psicoanálisis sino que, al incidir directamente en el malestar
del analista, otorgarán la oportunidad única de transformar
dicho malestar en causa de investigación para la teorización y
formalización de nuevas estrategias dentro del marco psicoanalítico.
Mesa
4- EL AMOR EN PSICOANÁLISIS: Nuevas y viejas teorías
¿Confluencia
o disociación de las corrientes tierna y sensual? ¿Mito o
logro de la organización genital? ¿Amorosa emisión de
pseudopodos narcisistas? ¿Es acaso el amor narcisista la
posibilidad única? ¿Puro imaginario que aspira a la reunión
con la mitad perdida? ¿Acontecimiento que produce sujeto? El
amor desvela al psicoanálisis y seduce a los psicoanalistas
exigiéndoles poner en relación el deseo y el Yo, articular los
posibles e imposibles del hallazgo y el reencuentro,
problematizar los efectos del encuentro con otro, el amor como
invención y como emergencia de verdad., el amor como encuentro
con lo imposible.
Mesa
5- FORMACIÓN Y TRANSFORMACIÓN EN PSICOANÁLISIS
Clásicamente
se planteó la formación del analista como una tarea acotada,
pensando en una meta que se lograba de una vez y para siempre, y
en el contexto de una práctica y una teoría que se suponía
unívoca. Proponemos la formación como un desafío permanente
de un analista en transformación y por ende, surgen cuestiones
como: análisis - reanálisis del analista, supervisión, grupos
horizontales (covisión–intervisión), la producción teórica
como efecto de la transformación del analista.
El
lazo con los colegas, en el encuentro con pares en la labor
institucional parece procesar el malestar de la práctica y
fomentar la generación de ideas que lo descentran de sistemas
cerrados de pensamiento y posiciones certeras. ¿Es este lazo
una cuarta pata de la formación?
Mesa
6- PSICOANÁLISIS
Y UNIVERSIDAD: POSIBILIDADES Y LÍMITES
En
la interacción del psicoanálisis y la universidad se expresa
la complejidad inherente a sus especificidades respectivas,
especialmente con respecto al modo de pensar la transmisión del
saber teórico, su práctica, la validación académica de su
ejercicio y la investigación. Es el propósito de esta
presentación pensar tanto los efectos recíprocos de sus
discursos y sus prácticas, como las posibilidades de producción
conjunta.
Mesa 7- POSIBLES E IMPOSIBLES DE UN CASO CLÍNICO DE FREUD.
ACERCA DE LA JOVEN HOMOSEXUAL.
En el
historial “Sobre la psicogénesis de un caso de homosexualidad
femenina” Freud nos informa del fracaso de este análisis. Así
como en diferentes momentos Freud va reformulando su teoría y su
técnica, en éste como en otros historiales no duda en exponer
las dificultades con las que se fue encontrando. Una de estas
primeras dificultades resulta ser el mismo pedido de análisis,
pedido realizado por el padre y que en su momento Freud no sin
cuestionarse e interrogarse sobre el mismo finalmente accede a
llevar a cabo. ¿Cómo influye en esta decisión su propia
identidad de padre? ¿Guardan relevancia la sociedad y la época
en que transcurre este fragmentario tratamiento? Otra de las
dificultades que Freud relata se relaciona con la transferencia
de la paciente. Al respecto dice: “trasfirió a mí esa radical
desautorización del varón que la dominaba desde su desengaño con
el padre”, ante lo cual Freud aconsejó que el análisis
prosiguiese con una médica.
Hoy en la
actualidad de la clínica analítica y con los diferentes recursos,
extensiones y ampliaciones con que se cuenta, seguramente no
dejarán de existir como en 1920, en la Viena de Freud, posibles e
imposibles en nuestras prácticas.
Mesa 8- POSIBLES E
IMPOSIBLES. EL PSICOANÁLISIS Y EL HOSPITAL.
"... cualquiera que sea
la forma de psicoterapia para el pueblo, y no importa qué
elementos la constituyan finalmente, no cabe duda de que sus
ingredientes más eficaces e importantes seguirán siendo los que
ella tome del psicoanálisis riguroso..." (Freud, S., 1919)
A 150 años del
nacimiento de Freud y como cierre de nuestro ciclo científico
2006, decidimos dedicar esta mesa a debatir el lugar del
psicoanalista en el hospital.
"La salud es un deseo y
una necesidad. Es también un derecho. ¿Cómo ejercerlo si las
condiciones de vida colocan a una gran proporción de la población
en situación de exclusión?" (García Reinoso, G.,1991).
Nos
planteamos cuales son las problemáticas, los malestares, las
condiciones de posibilidad e imposibilidad hoy, para un
psicoanalista en el hospital y el modo en que lo social atraviesa
nuestra práctica.